
El Vaticano lanzó una dura advertencia contra la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, el grupo tradicionalista que planea ordenar cuatro obispos sin autorización del Papa. Desde Roma aseguraron que la decisión constituirá “un acto cismático” y que quienes participen podrían ser excomulgados automáticamente.
El conflicto gira en torno a la autoridad para designar obispos dentro de la Iglesia católica. Según el derecho canónico, solo el Papa puede autorizar esas consagraciones. Sin embargo, la Fraternidad confirmó que avanzará igualmente con las ceremonias previstas para julio, argumentando una “necesidad espiritual” vinculada a la defensa de la misa en latín y las tradiciones previas al Concilio Vaticano II.
La tensión recuerda la histórica ruptura de 1988, cuando el arzobispo francés Marcel Lefebvre ordenó obispos sin permiso de Juan Pablo II y terminó excomulgado. Décadas después, el enfrentamiento entre Roma y el sector lefebvrista vuelve a escalar y amenaza con abrir una nueva crisis dentro del catolicismo conservador.
La Fraternidad San Pío X tiene presencia en decenas de países y uno de sus principales seminarios funciona en La Reja, provincia de Buenos Aires. En los últimos años, el movimiento ganó visibilidad entre sectores jóvenes atraídos por la liturgia tradicional y críticos de las reformas impulsadas por el Vaticano.
